sábado, 24 de septiembre de 2016

[Casos reales] Melissa

Hoy he venido a contaros el interesantísimo caso de un virus que llegó a colapsar millones de ordenadores, haciendo que incluso empresas como Microsoft o Intel tuvieran que cerrar sus conexiones para que no se reprodujera en sus oficinas: el virus Melissa.


En un 26 de marzo del año 1999 se empezó a propagar Melissa. Al principio el virus se distribuyó a un grupo amplio pero cerrado de personas en un correo electrónico. El correo contenía un archivo llamado list.doc que se decía que contenía una lista de contraseñas para más de 80 webs pornográficas. Como podréis imaginar, el archivo en realidad contenía el virus Melissa.

Melissa ha tenido muchísimas versiones diferentes, algunas más dañinas que otras. En la mayoría de variantes se muestra como un archivo con las ya comentadas contraseñas que, si se abre, se introduce en el ordenador y manda automáticamente un correo electrónico con el virus a direcciones aleatorias que estén en los contactos del correo. El número de personas a las que se manda depende de la versión, normalmente entre 30 y 50 personas, propagándose a gran velocidad.

Como dato curioso, por ejemplo, hubo una versión que no aludía a las contraseñas sino que se disfrazaba de un archivo sobre uno de los candidatos a las elecciones nacionales de Perú en el año 2000, todo con tal de propagarse. También hubo una que seleccionaba un asunto aleatoriamente entre ocho predeterminados que anunciaban cosas como una mayor memoria en el ordenador.



El autor del virus fue David L. Smith, un hombre de Nueva Jersey que lo hizo en memoria de Melissa, una bailarina exótica de Florida de la que se enamoró, quien lo creó sin la intención de crear tantos perjuicios a los ordenadores de todo el mundo. Debido a su inmensa propagación, causó mucho daño y cuantiosas pérdidas que lo mandaron a la cárcel 10 años (aunque sólo permaneció año y medio), además de una multa de 5000 dólares.

Aquí tenéis un vídeo (en inglés, eso sí) sobre el virus Melissa, donde lo podéis ver en acción:


Como podéis comprobar, a veces algo creado sin la intención de hacer daño puede descontrolarse, ¿sabéis de algún otro caso como este? ¡Dejadlo en los comentarios!

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